Mostrando entradas con la etiqueta Varqá. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Varqá. Mostrar todas las entradas

Un sueño de Varqá

Cuando Varqá fue de peregrinación a la presencia de Bahá’u’lláh, por primera vez, y vio sus ojos, se percató de que él ya había visto esos ojos en otro momento. Después, recordó que cuando era pequeño, él había visto un sueño. En este sueño, mientras Varqá estaba jugando con sus juguetes, vio como Dios mismo (a su juicio) venía y lanzaba sus juguetes al fuego. Al día siguiente, este pequeño niño, corrió a la presencia de sus padres y les relató lo ocurrido. Entonces ellos le dijeron que jamás volviese a decir eso, porque nadie tiene la capacidad de ver a Dios con sus propios ojos. Tras oír a Bahá’u’lláh, se dio cuenta rápidamente de que esa voz, era la misma voz que poseía Dios en su propio sueño.

¡Hasta donde se puede llegar...!

Varqá llegó del viaje de vuelta, desde Tierra Santa, hasta Tabríz (Irán). Tenía una suegra llamada Sháhzaván Khánum, que le odiaba profundamente, porque al pedirle la mano de su hija, no era Bahá’i, pero al tiempo de casarse, Varqá reconoció a la Bendita Belleza. Varqá estaba decidido a divorciarse de su mujer, con el fin de librarse de su suegra. Mírzá Abdu’lláh khán, su suegro, le aconsejó que se marchase de la ciudad. Cuando la suegra se enteró de que Varqá se marchaba, le ordenó a su sirviente, Khalil, que asesinara a su propio yerno, y le ofreció como recompensa, un caballo y 250 tumanes persas (una gran cantidad de dinero en esa época), sin saber que su propio sirviente, Khalil, era Bahá’i, y éste fue a la presencia de Varqá, y le relató lo sucedido. Varqá, con mucha tristeza, se desprendió de todas sus tablas, oraciones y escritos, lanzándolos por la ventana, por miedo a que ésta los requisara, y con las manos vacías, salió de su casa, pero al salir de su casa, y percatándose de que la suegra no había visto los escritos, fue velozmente y recogió con ansia todas las pertenencias que había lanzado por la ventana, y marchó a casa de un Bahá’i que residía en la misma ciudad. Su suegra, cuando se enteró de su huida, fue rápidamente a encontrarse con uno de los grandes imames de la ciudad, y pidió que se ordenase su muerte. Pero este imam, hizo caso omiso a lo que dijo Sháhsavan Khánum, pidiendo que le diese razones para que se llevase a cabo dicha ejecución. Ella, viendo que no tenía ninguna razón de peso, y que éste le ignoraba, marchó a casa y cogió a su nieto, el hijo de Varqá, Rúhu’lláh, y lo llevó junto al imán, y le pidió a su nieto que entonase unas oraciones y tablas, pensando que esto haría que el imam ordenase la muerte de su yerno. Rúhu’lláh, con una voz preciosa, comenzó a entonar la oración obligatoria larga, y prosiguió cantando otras oraciones. El imam, que era justo, se negó a dar la orden de ejecución de Varqá, y dijo, no exactamente con estas palabras, pero si con ese significado:

“Esto que acabo de ver, la capacidad de este Varqá, de educar a este niño de semejante manera, es la razón por la cual niego su petición de ejecutarle”

El suegro de Varqá, viendo la crueldad de su mujer, que había sido capaz de llevar a su propio nieto como prueba para ejecutar a su yerno, se divorció inmediatamente de ella.

Una gran actuación de Varqá

En el año 1299 después de la hégira, según el calendario lunar, Abdu’l-Bahá le ordenó a Varqá que marchase a la casa de Mírzá Mahmúd y recogiese el único retrato que existía de el Báb, que fue realizado por Áqá Bálábeiq-i-Nakgashbáshi el padre de Mírzá Mahmúd, y lo trajese a Tierra Santa de nuevo.

Anécdota de Varqá

Un año antes del fallecimiento de Bahá’u’lláh , Varqá, con dos de sus hijos, Rúhu’lláh y Azizu’lláh, viajaron a pie a Tierra Santa, y pidieron poder ver a su amado, Bahá’u’lláh. De las notas de su hijo Valiú’lláh Khán, se puede leer: “Una noche, Bahá’u’lláh, caminando, en Bahjí, le dijo a mi padre: “Dios da un poder a algunos de sus vástagos, de forma que ellos pueden superar cualquier prueba que se les ponga por delante”, y pusieron un ejemplo:” Por ejemplo, Jesucristo era una de esas personas que poseía dicho poder, pero la gente pensaba que Él no era más que un pobre, y lo crucificaron. Pero dicho poder que Cristo poseía, movió el mundo. Ahora, dicho poder del que estamos hablando, reside en Abdu’l-Bahá”. Mi padre, al oír estas bellas palabras, decidió dedicar su vidaen continuo servicio y devoción a Abdu’l-Bahá, tanto que incluso aceptó ser ejecutado por amor a Él”.

Varqá



Varqá, llamado Mírzá ‘Alí-Muhammad (1896), fue un eminente seguidor de Bahá’u’lláh. Varqá fue denominado como Mano de la Causa de Dios por Abd’ul-Bahá, e identificado como uno de los 19 Apóstoles de Bahá’u’llah. Bahá’u’lláh escribió una tabla dirigida a Varqá, trantando la alta estación que tienen los mártires.

Varqá es bien conocido como el padre de Rúhu’lláh. Los dos, de entre una gran lista de personas, en ser martirizados en 1896 por las autoridades en Irán por ser Bahá’is.

El ejecutor, Hajibu’d Dawlih, estaba particularmente enfurecido con sus prisioneros, y trajo a Varqá y Rúhu’lláh a una habitación interior. La calma con la que VArqá respondia a las prguntas que lanzaban sus captores, saco de quicio a éstos. El ejecutor le clavó una daga en el pecho a Varqá, y preguto “¿cómo estas?”, a lo que Varqá contestó, “sintiéndome mejor que usted”. Hajibu’d Dawlih le preguntó entonces por la persona que debería de morir primero, Varqá, o su hijo, a lo que éste respondió “para mi es lo mismo”.

Hajibu´d Dawlih, junto a cuatro de sus hombres, comenzó entonces a desgarrar el cuerpo de Varqá en frente de su propio hijo. ´tras eso, a Rúhu’lláh le fue ofrecido ser adoptado, buena educación, y una buena posición en el gobierno, pero éste contestó que quería encontrarse con su padre. Al escuchar esto, Hajibu’d Dawlih estranguló a Rúhu’lláh hasta la muerte. Tras morir, el cuerpo de Rúhu’lláh cayó al suelo junto al de su padre, pero repentinamente se puso en pie, y falleció varios metros más allá. Esto asustó mucho a Hajibu’d Dawlih, tanto que salió corriendo y gritando de la habitación.

Sobre este blog

Bahá'i historia, el blog que cuenta la historia de grandes personajes de la Fe Bahá'i a nivel mundial, y anécdotas de sus vidas

Contactar

Si alguien deseare contactar conmigo para hacer alguna pequeña aportación, sugerencia o pedido, puede dirigirse a mi correo: bahaihistoria@gmail.com
Muchas gracias, espero sea de su agrado